El molinillo de café, imprescindible para todo purista

Publicado el : 14/02/2018 11:48:09
Categorías : Cultura del café

El molinillo de café, imprescindible para todo purista

Dicen que los puristas del café no solo disfrutan del placer de un sorbo de café. Para ellos, todo lo que envuelve a esta bebida forma parte de un ritual inquebrantable en el que cada paso, cada elemento, cada aroma y cada sensación juegan un papel extremadamente fundamental. Esta entrada hemos querido dedicarla a una de las herramientas más trascendentales en el mundo del café: el molinillo. Utensilio fundamental para el proceso de molienda del grano, actualmente ha perdido presencia bien por la venta de café molido o por la eclosión del sistema de cápsulas. No obstante, todavía existen románticos que prefieren moler el grano con los tradicionales molinillos para trabajar el grano de forma más adecuada, ajustándose a las características de cada tipología. La presencia de los molinillos es casi tan longeva como la del propio café. Si bien es cierto que al principio se recurría a los morteros, más tarde sería el uso de molinos romanos el más empleado. Ya en el siglo XV se empiezan a usar picadoras de especias para moler el café en Turquía, pero no es hasta el S.XVI en Europa cuando surge la necesidad de destinar una herramienta que se encargue única y exclusivamente a moler el grano. La nobleza empieza a emplear lujosas herramientas en Francia, no obstante, el consumo de café todavía no era popular todavía. Es la industrialización la que extiende el consumo del café y, como resultado, surge el modelo Peugeot, allá por 1840. Un sistema que fue popular hasta los años sesenta y que significó el modelo a seguir para la creación de otros molinillos. No es hasta 1967 cuando se inventa el primer molinillo eléctrico, el Braun KSM1, poniendo patas arriba el sector y suponiendo una auténtica revolución en el sector. Hoy en día todavía hay románticos que prefieren moler el grano de forma manual. Y tú, ¿cómo lo prefieres?

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